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Importancia de la Valoración del Crecimiento y Desarrollo de los Niños y Niñas

 

¿Recuerdas algo de tu infancia?  ¿algo de lo que viviste en ese tiempo, continua presente en tus actitudes actuales? ¿crees que si algunas circunstancias hubieran sido distintas a lo que fueron, tu serias, mejor,  más feliz?

Algunos estudios científicos demuestran que muchos de nuestros actuales comportamientos, son el resultado de vivencias previas en la infancia.

Durante el tiempo de nuestra vida intrauterina, somos afectados por lo que afecta a nuestra madre; posteriormente todo nuestro entorno demarcará gran parte de nuestro comportamiento, salud, inteligencia, emotividad, espiritualidad, etc. por lo que arribamos a la primera conclusión: Todo lo que ocurre en nuestra vida desde la concepción hasta los primeros cinco años de vida, tendrá un efecto permanente en el resto de nuestra existencia.

La atención que nuestros padres, familiares y maestros, nos den en esta primera etapa de la vida, sembrará los talentos y habilidades, que luego podrán consolidarse en el transcurso de los años venideros. Lo que nos lleva a la segunda conclusión: Todos necesitamos que nuestros padres y maestros no sólo estén muy atentos al desarrollo de las potencialidades con las que nacimos o las que ellos puedan sembrar; necesitamos también que nos procuren las condiciones favorables; lo que requiere que ellos mismos, también aprendan cómo hacer toda esta maravilla. 

Valoración del crecimiento y desarrollo de la niña y el niño, debe ser una práctica continua y permanente, pues no debemos esperar a que los daños se manifiesten, dado que llegar a este momento, sólo nos deja un camino urgente, el cual es reparar el daño; el mismo que habrá retrasado o modificado otros procesos importantes. Es así que llegamos a la última conclusión: Todo el esfuerzo debe estar concentrado en prevenir daños – enfermedades y propiciar activamente la salud; de esta manera no sólo mostramos respeto y amor por la vida, también allanamos el camino al éxito y  felicidad del individuo,  y contribuimos desde un entorno familiar organizado y responsable al desarrollo de nuestra sociedad.

ningún éxito profesional justifica un fracaso familiar